viernes, 8 de agosto de 2014

ayuda Memoria para un comunicador dominico



Joven Domingo, fundador de la Orden de Predicadores

Ayuda memoria para un reportaje.




Quisiera ser un reportero del cielo para entrevistar a Santo Domingo de Guzmán y preguntarle muchas curiosidades de mi adolescente vida religiosa. Este anhelo soberbio ya me pone en la nevera espiritual.

Como estamos en el plano de lo hipotético no le preguntaría ¿si vuelves a esta tierra serías dominico? No, me sentiría con esquizofrenia espiritual  porque implicaría pasar por el escáner nuestro carisma, quizá le causaría un dolor de cabeza o unas lágrimas en sus largas noches desparramando su corazón orante con  letanías de peticiones por los que a menudo abuzamos de la misericordia de Dios.

Pero como los comunicadores decimos que no queremos preguntar y de alguna manera terminamos planteando la pregunta. Santo Domingo es una persona alegre y seguramente me mostraría el ramillete de auténticos frailes, monjas, laicos, devotos y todos los que admiran su carisma, su vida. Y con esperanza y mucha humildad me mostraría que lo importante es vivir el evangelio, por algo a él se le llama “Varón Evangélico”.

Me trae nostálgica imagen la figura de un joven pulcro, claro, generoso, consiente de los problemas reales y capaz de sentir y actuar, de vender sus carísimos y exclusivos libros de pergamino para responder a la áspera pobreza. Nostalgia, porque ese corazón oblato termina invadido, hoy, por los criterios del liberalismo económico. Comprendo al joven rico, a él porque tenía muchos bienes y poca generosidad, yo porque no tengo algo, mis tesoros pueden ser una lap top, un móvil, una cámara… pero igual existe tristeza porque el corazón no siempre reboza de solidaridad.

Sigo con la entrevista: ¿qué significa hablar con Dios y de Dios? Ese joven aventurero se atreve a motivar a sus hermanos para ser predicadores, función exclusiva de los obispos. Los jóvenes no siempre somos imagen de novedad y compromiso, aunque algunos mayores tampoco son signo de esperanza. Los jóvenes nos emocionamos para poner en la palestra nuestro egocentrismo con aquello que hacemos, algunos hacemos muchas cosas en nombre de Dios pero no con él.

En la germinación de la OP sorprende que haya dispersado a sus pocos frailes. Yo haría un reporte desde el cielo, como en exclusiva el secreto para dispersar la comunidad de frailes,  le seguiría pidiendo explicaciones de la frase: “el trigo amontonado se pudre, hay que dispersarlo”. No temió que los jóvenes malgastaran el presupuesto o abusaran de su libertad; de crearse una cuenta o de que se enfermen y mueran. Sólo hombres de fe pueden vivir de lo que Dios desparrama. Eran mendicantes, entonces vivían de limosnas y no tenían maletas de 40 kilos ni una 4x4 para trasladarse. Firme en su decisión en el Pentecostés de 1217 dispersó a sus hermanos españoles, franceses, ingleses, incluso a su hermano Manés de Guzmán; los predicadores deberían estudiar mejor en París y Bolonia, grandes focos culturales del momento.

La entrevista podría seguir, por ejemplo le preguntaría por qué le gustaba conversar con las mujeres jóvenes más que con las mayores (casi lo entiendo). Cómo es que a su muerte dijo que era mejor y más útil muerto que vivo. Dejar la posta y estar seguro de ser una semilla multiplicadora es sólo de santos, casi podemos entresacar el sentido del trigo que no se pudre pero que en la tierra germina.

lunes, 2 de junio de 2014

Ascención del Señor - "Otro level"




Solemnidad de la Ascensión del Señor – Ciclo A (Mateo 28, 16-20) 1 de junio de 2014

Otro level

 Yo estaré con ustedes todos los días”


Diplomados, simposios, seminarios, cumbres etc se organizan para encontrarse y compartir conocimientos específicos y si los convoca una autoridad vale más para el currículo. Varios presumen de sus cursos internacionales, orgullosos con su montón de material que no leerán y dos ideas que son expresadas siempre refiriendo la fuente del viajecito internacional. Lo destacable es el estímulo, el intercambio de culturas, la apertura, “otro level”.
 Hoy es “otro level” que no lleva a presumir, el currículo está en el calidad más que en la cantidad, es la vida íntegra más que dos ideas sueltas. El sentido de la ascensión del Señor es más real y terreno, abrir las puertas, observar horizontes, abandonar el ficcionalismo. Nos señala un camino y no nos quedemos mirando el dedo.
Se inicia por una cita, no cariñosa en las tinieblas sino amorosa a la luz del día, Jesús se eleva a la vista de sus discípulos. Jesús cita a sus discípulos en el monte, no sabemos cuál, pero sí que nos cita en todos los rincones de nuestra vida, unos alegres, otros vacilantes. Como para no temer Jesús va destacar que tiene pleno poder sobre el cielo y sobre la tierra, pero aquel poder expresado en la capacidad para ponerse a los pies, al servicio. Inmediatamente Jesús envía a sus discípulos para que vayan por todos los pueblos, bautizando, sirviendo no imponiendo, por un camino no por la chacra, dedicados y no distraídos.
Encontrarse con Jesús es “otro level”, aclara dudas y fortalece a los desesperados. Realmente, es encontrarse con quien fue muerto, bajó a los infiernos o tierra de los muertos, en el mismo escenario noqueó a la muerte, pero no se queda en el plano de los vivos, porque pertenece al cielo, a lado de su Padre.
Del encuentro con Jesús, en la Ascensión, la ternura de Dios se sigue manifestando, existe una misión que no queda sólo en la contemplación de Jesús que va a la casa de su Padre, es una misión propia de sus discípulos. No puede existir encuentro sin compromiso, contemplación del cielo al margen de la tierra. Esta misión es “otro level”: bautizar, enseñar y no sentirse solos. De esto podemos decir que Dios no nos dejará solos en la misión emprendida, en esta pascua sólo queda prepararnos para recibir al Paráclito, Defensor, al que nos lleva al conocimiento de la verdad.
Viene para que los corazones duros puedan ser humildes, la fe áspera sea dócil, la razón agnóstica identifique la luz, el pesimismo encuentre una Buena Noticia, la decepción supera con la seguridad de un Dios que nos ama. Seguir a Jesús es “otro level”.

lunes, 26 de mayo de 2014

"Ama y haz lo que quieras..." (San Agustín)




 “Si me amán, guardarán mis mandamientos”
Sexto Domingo de Pascua – Ciclo A (Juan 14, 15-21) 25 de mayo de 2014


Es una realidad, quien no ama no le interesa la obediencia o la buena comunicación, no le interesa guardarse, lo acaba con su ego y su  lujuria. Esto es clave para la vida espiritual, solidez afectiva e inteligencia emocional. No es difícil experimentar en la vida cotidiana cómo la gente se maneja por sus propios intereses o por el amor; incluso los propios intereses son ráfagas de reclamos para disfrazar la navaja que va hiriendo, de muerte, lo que se ha ido construyendo basado en el amor. Por tanto, sólo el amor puede dar la capacidad del encuentro con Dios, con el ser amado y con los demás.
Así como en el amor hay algo inspirador, el amor de Dios tiene la acción del Espíritu Santo. Jesús lo llama “Espíritu de la verdad”, “otro defensor”; también San pedro: “Espíritu de la gloria, el Espíritu de Dios” que habita en nosotros y nos comunica su amor. De muchas maneras para decirnos que el amor de Dios se manifiesta siempre en nuestra intimidad espiritual y en toda la historia.
El gesto de amor de parte de Dios no es valorado en su real dimensión. Por ello, para algunos, el leer la Sagrada Escritura, participar de la eucaristía, vivir un retiro espiritual, se presentan como última opción, y en muchos casos es una obligación. Si la obligación está primera no nace el amor, pero si en el amor nace lo demás se asume libremente. Mejor dicho, nuestra vida espiritual cristiana no se la vive como una obligación sino como una experiencia que brota del amor de Dios.
La ternura de Jesús es como la de una madre: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque vive con vosotros y está con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, y vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.”(Jn 14, 15-21).
Sólo el amor de Dios nos puede dar la salud espiritual. Sin este amor, lo demás sólo son palabras bonitas, gestos diplomáticos, mera obligación, auto engrandecerse,… el amor de Dios perdura, lo demás es una pasión inútil. La pasión te puede hacer  expulsar a la gente, verlos como cosas inservibles que ya no sirve ni para reciclar. El amor, en cambio, es eterno, perdura, inspira, cuida, acoge, respeta,… dice la verdad porque tiene el Espíritu de Dios.

jueves, 22 de mayo de 2014

Absurdo 1



Rio cordial

Mucho frío... pocas praderas...
y el río suena al golpe de la lluvia...
cual cerebro de elefante el río recobra sus recorridos,
así es su naturaleza, lleva la fuerza turbia, arrastra con todo...
sí… mucho frío,
el poncho es cómplice y el sombrero pierde forma.
Pero, sale triunfante el astro y despereza los huesos;
las ranas, los pájaros, los gallos, las vacas y el cordero sacuden la monótona lluvia;
el río sigue sonando; la armonía va arrancando sonrisas;
miradas al cielo;
retoma la vida, secar lo mojado.
La Madre tierra ya tiene lista la menta, el hinojo, el cedrón, el anís, ... se va el frío.
Las flores silvestres se visten de gala;
Y el hombre,
entiende que hay caminos polvorientos, llenos de barro, praderas, nuevos paisajes,
y que el río sigue sonando, debajo el sauce, cual estaciones de Vivaldi con sus alegretos y bemoles... Un poquito de vida.

domingo, 11 de mayo de 2014

Una puerta que no se abre es una trampa




Cuarto Domingo de Pascua – Ciclo A (Juan 10, 1-10) 11 de mayo de 2014

 “Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante”
 
“Pastos abundantes” promete Jesús, es decir una vida plena. En un mundo de insatisfechos la vida plena es buscada con el aire en la garganta. Este anhelo es irrenunciable: se felices.
  
¿Soy feliz con: el esposo, un enamorado, los estudios, el trabajo, mi carácter,…? El pastor, las ovejas y los ladrones son los personajes que dibujan nuestra forma de ser y proceder en esta vida.

En la granja “La Collpa” de Cajamarca, los turistas quedan maravillados al ver cómo las vacas escuchan la voz del pastor que les llama por su nombre y caminan hacia su correspondiente lugar.  Es la voz que conduce a su rebaño hacia fuentes tranquilas y por verdes praderas. Los oídos atentos a la voz del amado, no contesta las llamadas de quien no es amado, salta de dicha al escuchar la voz, se le brillan los ojos, pasa la noche tranquila y segura bajo el amparo del buen pastor. Es una búsqueda vigilante de la voz en medio de varias voces.

El pastor es el que abre y cierra la puerta. La función natural de la puerta es: ‘abrir’ y ‘cerrar’, no tiene sentido que tengas la puerta sólo abierta o siempre cerrada. ¿Cómo está tu puerta? ¿Permites a otros entrar y salir por tu puerta? ¿Estás tan abierto que no tienes espacio para tu propia intimidad y para permitir la intimidad de los demás? ¿Vives bajo llave, encerrado frente a lo distinto, frente a los otros? ¿Entran dos a la vez? No hay violencia ni prejuicios, menos un corazón esquivo. Cada quien sabe a quién abrir su puerta, su intimidad y depende de cómo usan esta intimidad. Un tema lindo pero difícil en la sociedad de los insatisfechos. La gran puerta es justamente el Buen Pastor, Jesús.

En este texto podemos ser como ovejas (obedientes o descarriladas), como el pastor o como los ladrones. Los ladrones tienes estrategias impresionantes para robar. Roban a Dios del corazón de las personas, a la Virgen María de la dignidad de la mujer, a la iglesia de la comunidad creyente,… Se quieren robar todo, sin escrúpulos, sin misericordia. Nuestra sociedad de insatisfechos está saqueada. Lo que era amor exclusivo ahora es un supermercado; lo que era fidelidad ahora es un cóctel y fuga; familia ahora es cubículos aislados; lo que era Dios hoy es auto justificación; lo que se llamaba respeto ahora es ‘te uso’; cuidado de los hijos ahora es ‘que alguien se ocupe mientras yo me divierto’; lo que era sacrificio ahora es ‘yo quiero gozar’. Los ladrones no quieren a la oveja, quieren su lana y carne para adquirir ganancias y siguen en su turismo emocional para dañar a lso demás.

Realmente todavía andamos como ovejas sin pastor, estúpidamente seguros de nuestros logros, autosuficientes, hedonistas,… Necesitamos pastores que nos hablen de esas miserias, de las ‘periferias existenciales’.